A
cuatro días de cumplir las dos décadas, es un día lluvioso y mis pies están
helándose mientras pienso en mi pasado, ese pasado que apenas lo siento lejos,
pero por momentos como si no existiera. Pienso en ese hombre, El único que he
tenido, El único que he amado y el único que me ha hecho daño hasta odiarme a
mi misma por dejarlo hacerlo. Tú, hace mucho que has estado ahí, silencioso,
precavido, atento y cariñoso,¿Qué
habré hecho yo para que tus ojos me vieran de la forma que yo tanto desee que
ese hombre me viera?. Es que te veo y pienso que sos todo lo que yo quería
tener, pero ¿Por
qué no te quiero? ¿Por
qué no puedo quererte? .
Me quede ahí entre una sonrisa nerviosa y
un "yo ya lo sabía", cuando me miraste y confesaste tu amor con los
arreglos más lindos y las cualidades más perfectas que según tu, yo tengo. Como
quisiera mirarte con los mismos ojos yo, pero solo te veo y nada, nada de eso
que ya he sentido antes, que sentí una vez incluso contigo pero en secreto y
poquito, callado y ahora arrebatado.