No es que hayas sido el primer hombre que me gustó, ni el primer novio, ni mi primer beso, pero en mi corazón no hay duda que sos mi primer amor. Sos el que me hizo perder la razón, llorar, sufrir pero mas que todo enamorarme como loca, me hiciste sentir viva, como que si nada pudiera hacer que mi vida se arruinara excepto tú mismo, me hiciste saber que era hermosa, que mi delgado cuerpo era bello, que mis pequeños senos eran tus anhelos y que tus brazos eran mi refugio. Así nos recuerdo, cuando éramos perfectos, cuando hablamos por horas sin cansarnos, cuando nos contábamos todo, cuando creíamos que el otro era lo mejor del mundo. Cuando todo eso terminó, no se que fuimos, no se cuando ocurrió, lo único que se es que perdí una parte de mi, porque nos perdimos a nosotros mismos, esos que busque tanto tiempo, en cada beso, en cada palabra, y cada vez que volvías, nos veía volver como que si aún existiéramos, pero ellos, los que fuimos, los que se amaron tanto, ya no somos.
Terminamos como dos vagabundos buscando su antigua riqueza que perdieron por sus errores. Porque eso éramos, oro, el material más preciado por el hombre pero tal vez éramos más que eso porque no lo he vuelto a encontrar.
Nos recuerdo mucho, cada noche, nos sigo esperando aunque se que ya morimos y siempre término diciéndome que tengo que seguir, pero como sigo si no se donde voy.
Tu y yo, donde quiera que estemos, los anhelo, y les juro que si los vuelvo a ver no los dejaré ir jamás.
miércoles, 20 de mayo de 2015
Querido primer amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)