jueves, 24 de septiembre de 2015

Al hombre que siempre quisé encontrar.

A cuatro días de cumplir las dos décadas, es un día lluvioso y mis pies están helándose mientras pienso en mi pasado, ese pasado que apenas lo siento lejos, pero por momentos como si no existiera. Pienso en ese hombre, El único que he tenido, El único que he amado y el único que me ha hecho daño hasta odiarme a mi misma por dejarlo hacerlo. Tú, hace mucho que has estado ahí, silencioso, precavido, atento y cariñoso,¿Qué habré hecho yo para que tus ojos me vieran de la forma que yo tanto desee que ese hombre me viera?. Es que te veo y pienso que sos todo lo que yo quería tener, pero ¿Por qué no te quiero? ¿Por qué no puedo quererte? .
Me quede ahí entre una sonrisa nerviosa y un "yo ya lo sabía", cuando me miraste y confesaste tu amor con los arreglos más lindos y las cualidades más perfectas que según tu, yo tengo. Como quisiera mirarte con los mismos ojos yo, pero solo te veo y nada, nada de eso que ya he sentido antes, que sentí una vez incluso contigo pero en secreto y poquito, callado y ahora arrebatado.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Querido primer amor.

No es que hayas sido el primer hombre que me gustó,  ni el primer novio, ni mi primer beso,  pero en mi corazón no hay duda que sos mi primer amor. Sos el que me hizo perder la razón, llorar, sufrir pero mas que todo enamorarme como loca, me hiciste sentir viva, como que si nada pudiera hacer que mi vida se arruinara excepto tú mismo, me hiciste saber que era hermosa, que mi delgado cuerpo era bello, que mis pequeños senos eran tus anhelos y que tus brazos eran mi refugio. Así nos recuerdo, cuando éramos perfectos,  cuando hablamos por horas sin cansarnos,  cuando nos contábamos todo, cuando creíamos que el otro era lo mejor del mundo. Cuando todo eso terminó,  no se que fuimos, no se cuando ocurrió, lo único que se es que perdí una parte de mi, porque nos perdimos a nosotros mismos, esos que busque tanto tiempo,  en cada beso, en cada palabra, y cada vez que volvías, nos veía volver como que si aún existiéramos,  pero ellos, los que fuimos, los que se amaron tanto, ya no somos.
Terminamos como dos vagabundos buscando su antigua riqueza que perdieron por sus errores. Porque eso éramos, oro, el material más preciado por el hombre pero tal vez éramos más que eso porque no lo he vuelto a encontrar.
Nos recuerdo mucho,  cada noche, nos sigo esperando aunque se que ya morimos y siempre término diciéndome que tengo que seguir, pero como sigo si no se donde voy.
Tu y yo, donde quiera que estemos, los anhelo, y les juro que si los vuelvo a ver no los dejaré ir jamás.